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martes, 11 de octubre de 2016

10ª regla del éxito: Innova y crea, no copies

Hemos explicado algunos conceptos básicos y también trajimos a colación lo que para uno de los grandes hombres y más exitosos de los últimos tiempos representa el éxito. Así, mencionamos las 12 reglas del éxito de Jobs, pero solo las citamos a modo ilustrativo, por lo que queremos enfocarnos brevemente en cada una de ellas.

La décima regla: Innova y crea, no copies

            La perspectiva de Jobs estaba naturalmente asentada en las tecnologías, por lo que no debemos naufragar en sus postulados sino convertirlos a la versión que nos corresponda, aunque hoy estemos vendiendo ropa interior femenina, joyería o sencillamente el periódico en un puesto en el mayor supermercado del país.
            Cómo puedo innovar si mi negocio ha sido siempre el mismo, por décadas, esa es la pregunta recurrente, o también, qué puedo crear si yo solo me dedico a la reventa, o soy empleado, o lo que fuere. Pero imagínense –y esto es lo que admiro realmente- el tiempo en el que Appel da sus pasos de bebito, más bien su gateo, fueron momentos oscuros para la informática, tiempos en los que no existía el ratón (mouse), nada de Internet, ni impresoras, ni placas de video, ni procesadores de doble núcleo, ni nada parecido a lo que hoy tenemos. No existía luego nada, salvo algunos transistores y procesadores menos poderosos que las calcularas comunes de ahora. Otrora la vida de un informático no era justamente una promesa.
            Pero no obstante surgió todo aquello, se desarrolló y han llegado a la cúspide, sin intenciones en lo más mínimo de bajarse de allí, justamente por ese principio cardinal de ellos: innovar o crear algo nuevo. Cuando ya no pueden más crear, entonces vienen con una versión más nueva que la anterior, con más luces y colores y en fin, así ha sido estos 1 o 2 lustros y seguirá así por siempre seguramente.

            La aplicación práctica es mirar con esos ojos a nuestra góndola de verduras o ropas o lo que fuere que vendamos, sino con los nuestros, con nuestra perspectiva, acuérdate, sé tú mismo. Una farmacia habilitó un servicio de atención a sus clientes desde unas ventanillas sin que los mismos tengan que bajarse de sus vehículos; otra habilitó una sección especial para niños; otra creó una promoción con puntos por cada compra, y así, la innovación está, solo que no la queremos ver en nuestro negocio.


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jueves, 6 de octubre de 2016

La 7ª regla: aspira a ser líder

La innovación es lo que distingue a un líder de los demás, decía Jobs, así que no solo debes aspirar a ser líder, sino como condición previa debes ser innovador. Hemos explicado ya varias de las 12 reglas del éxito de Jobs, la primera, la segunda y la quinta, por lo que queremos enfocarnos brevemente ahora en la séptima: 

La séptima regla del éxito de Jobs: Aspira a ser líder

            Jobs fue un líder nato. Su liderazgo emergía con una potencia incontrolable que no solamente era parte de él sino que pareciera que si bien se exteriorizaba, es decir manaba de dentro para fuera, en realidad más de la veces tal energía estaba sintetizada en la fortaleza que del exterior le representaban amigos, familiares, su misma empresa y el éxito.
            La muestra de esto no solamente la encontramos en algunos precursores como el cofundador de Appel, sino que es palpable y denominador común en todos aquellos que siempre han liderado, por lo que no es factor menor y hay que tenerlo como parte de las prioridades, y al decir de aquellos que recitan que el liderazgo se camina solo o que aleja a los seres queridos, creemos en realidad que eso seguramente será algún modo de liderazgo pero no es el que verdaderamente redituará en el éxito integral.
            Así se multiplica como una epidemia incontrolable aquello que para ser buen líder, para ser un gran jefe, para ser el mejor en tal o cual gerencia, presidencia o lo que fuere, se debe dejar atrás todo, incluso la familia, amigos, ocio, la felicidad. Pues un concepto muy equivocado. La mejor manera de aspirar al liderazgo es concentrándonos en las cosas que verdaderamente son valiosas para el ser humano, siendo una de ellas la familia. Si lo que estás haciendo para lograr ser líder te aparta de tu familia, pues allí no están coordinando ciertos factores de tu responsabilidad que deben dejarse en claro desde el principio.

            Las reglas del éxito te condicionan a ser un líder, pero tú puedes contra ofertar que asumirás esa responsabilidad no dejando atrás lo más valioso, y que todo esfuerzo y sacrificio que implique lograr el éxito no estará supeditado a los valores familiares. Un buen líder lo es primero dentro de su entorno familiar, y por supuesto después en cualquier lugar en donde se encuentre.


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sábado, 3 de septiembre de 2016

Las reglas del éxito de Steve Jobs

Cualquiera puede tener sus propias reglas del éxito. 
     No existen limitaciones para ello ni ninguna exclusividad. Si a alguno le funciona esto, puede que a otros no, y a la vez, a muchos quizás le funcione aquello y a otros decididamente no o lo han descartado por su futilidad. Sin embargo, un gran maestro del éxito, Steve Jobs, tenía sus 12 reglas del éxito, que compartiremos con ustedes. 

I. La reglas del éxito según Jobs

     Lo primero que hay que conocer de la vida de Jobs, bueno quizás sea de conocimiento general, pero recordar por menos, es que su pasión fue la tecnologías. La fundó, la sostuvo y la llevó a la cúspide a su empresa llamada Apple Inc., y de allí de la punta del Everest no ha descendido hasta la fecha, aún después del fallecimiento de su gran creador, Pero por qué mencionamos la línea de seguimiento de este hombre tan exitoso, pues por la sencilla razón de que sus principios y reglas no son aplicables a todos los demás, sino -lógicamente- y en gran medida, a las empresas innovadoras, de tecnologías y comunicaciones, perspectiva que nunca debe dejarnos vislumbrar, pues ciertas concepciones aquí no funcionarán en lo más mínimo en otros ámbitos. Es por ello que esa salvedad debe apuntarse ab initio.
     La primera regla de Jobs fue aquella que ya lo decía Sócrates y que en la película de Matrix se repite, conócete a ti mismo (que en griego clásico es γνῶθι σεαυτόν [nosce te ipsum] transliterado como gnóthi seautón), diciéndolo él, sé tu mismo y haz lo que te gusta, dos exposiciones que el discurso verdaderamente significan mucho. El segundo imperativo es ser diferente, y por supuesto, pensar distingo, a fin que resulte la décima regla, de no copiar. 
     La tercera es la de esforzarse, y le sigue un prospecto de planificación, que requiere el examen de las ventajas y desventajas del cualquier proyecto. La quinta impone el emprendedurismo y nuevamente en la sexta encontramos otra de planificación, que reza «piensa en tus pasos futuros», muy similar a la octava que se rinde ante la proyección de resultados.
     La séptima llama al liderazgo, cuestión no menor, igual que la novena, que más que nada es bastante criticable, dado que justamente pedir opiniones es lo que menos se hace. Aquí, en esta novena regla creemos que parte de miles de problemas para alcanzar el éxito se encuentran a diario con un universo de mujeres y hombres que son incapaces (o por lo menos se declaran así) de pedir una opinión. Ahondaremos luego más sobre tal cuestión.
     La décima regla, como ya indicamos preceptúa la creación y la innovación en un ámbito en el que no puede alejarse en lo más mínimo de tales preceptos, por lo que está claro que Jobs se fundaba en esas premisas. No tropieces dos veces con la misma piedra te dice el flaco con barbas dueño de Apple en su ante última regla y la última dice aprende continuamente. 

II. ¿Recitarlo o hacerlo?

    Lo mejor de todo es que este particular hombre no solamente se limitó a estampar estos postulados, sino que en realidad los mismos fueron sus pies y cabeza en todo momento, eran el aire que respiraba todos los días, su norte, su diario vivir, se levantaba con dichas reglas y se acostaba con las mismas, todos los días, hasta el final de su pasar por este mundo. 
     Eso, efectivamente le da un gran significado a las mismas, pues demuestran que son efectivas, que producen los efectos esperados: llegar al éxito. 

III. Conclusiones

    Ciertas personas han demostrado cómo es posible llegar al éxito, con esfuerzos, sacrificios, poniendo todo de sí, dando lo mejor y no interesándoles lo que los demás puedan hacer, sino enfocándose única y exclusivamente en lo que quieren hacer, adónde quieren llegar y cómo lo harán. Las reglas de Jobs pueden o no servirnos, la cuestión en definitiva es qué es lo que estás dispuesto a dar por lograr la mejor versión de ti. 

Esfuérzate y sé valiente (J.1:9)